De vez en cuando está bueno poder volver acá, ser asquerosamente empalagosa y decir que estoy terriblemente enamorada de la más hermosa de las mujeres, que no solamente me deja ser yo sino que también hace que quiera ser mejor, siempre.
Hace algún tiempo había redactado una descripción bastante acertada de mi persona. La borré por accidente. Eso, en sí mismo, es más ilustrativo que cualquier otra cosa que pueda decir.