Cuando uno quiere, puede. El resto (sus fantasmas, los míos, el mundo, mis viejos, los suyos, todo) no importa.
Si eso no es suficiente (si uno no es suficiente para el otro, y el otro para uno), si eso no vale la pena, entonces no sirve.
Si eso no es suficiente (si uno no es suficiente para el otro, y el otro para uno), si eso no vale la pena, entonces no sirve.
Las cucharas no existen. End of story.
(Lo jodidamente jodido es cuando solo uno de los dos se desangra inútilmente -- porque la única manera de desangrarse es que lo haga solo uno de los dos)
Pick me, choose me, love me.

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