(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
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lunes, 4 de agosto de 2008

Gente colgando de las puntas

Un par de cosas de la reunión de ayer me pegaron bastante. Freddy nos contó que tiene un amigo que dice que hay tres tipos de personas: los necios, los inteligentes y los sabios. Los necios nunca aprenden, los inteligentes aprenden de sus errores. Los sabios aprenden de los errores de los demás.

Esto me proveyó la respuesta (o el retruque) a la afirmación de siempre de "si no cometo errores, ¿cómo voy a aprender?", pero eso es tema para otro post. En el momento me quedé muy contenta con la reflexión, hasta que Gabriela cortó en seco con un "No" rotundo.

"Hay una sola clase de personas" dijo, "todos somos en algún momento necios, inteligentes y sabios".

La soledad, la distancia, me han ayudado a descubrir algo que los científicos han probado: en las situaciones de stress, nos volvemos como niños pequeños. Poco a poco, a medida que pasa el tiempo y el cansancio merma la paciencia y la resistencia, voy notando cómo mis reacciones se vuelven básicas y viscerales. Ponerme de malhumor hasta llorar de cansancio, o llegar al punto de la sobreexitación (esa que hace que no puedas dormir por más que estés muerto, porque la cabeza te sigue corriendo)... Y la necesidad de contacto humano, esa que hace que el tener en brazos a un bebé prematuro marque la diferencia entre si sobrevive o no. Ese contacto que es, al fin, una manifestación de afecto.

No soy solo yo. Cada vez que lo menciono, encuentro a más y más personas que admiten que les sucede lo mismo.

Sin embargo...

Pensaba, ayer, el sábado, el viernes... los días se me juntan. Pensaba, que creo que hay dos cosas que todos necesitamos y sorprendentemente el afecto, el amor, no es una de ellas. Que no se malentienda: sí, es necesario y vital para nuestra vida, pero me parece que el 99% de nosotros tenemos al menos una persona que sabemos que nos ama. Por supuesto que no me refiero al amor romántico. Ese hace que el mundo gire; ese amor, correspondido, hace que nuestra vida sea plena. Pero creo que se puede vivir y ser feliz (conviviendo con ese vacío, llenándolo de otras formas) sin él. De nuevo, tema para otro post, y en realidad no estoy muy segura de lo que estoy escribiendo porque lo que quiero decir no apunta a eso.

La idea es que si bien el saberse amado (de la forma que sea) marca la diferencia en la vida de una persona, a veces no es suficiente. Y acá entran las dos cosas que creo todos necesitamos o anhelamos. Me refiero a nosotros que nos sabemos bienamados y aún seguimos encerrándonos en nuestras habitaciones, tapados hasta la cabeza conmiscerándonos por el desastre que es nuestra vida. ¿Qué hace la diferencia?

Sentirnos necesitados, sentirnos comprendidos.

Es verdad, ambas cosas derivan del ser y sabernos amados, pero esto no las garantiza. El sentirnos necesitados nos mueve a la acción, nos da un motivo para seguir cuando ya no podemos. Nos da una responsabilidad a la que no podemos (no queremos) renunciar.

El sentirnos comprendidos es, quizás, un acto de fé en la otra persona. De reconocimiento. De tolerancia. Implica saber que el otro no sabe cuánto sufrimos, cuánto nos duele, cuánto nos cuesta. En ese sentido, no se si es posible entender cabalmente al otro. Mejor dicho, no lo es: amiga, tenés toda la razón del mundo. Pero también implica saber que el otro también sufre, también le duele, también le cuesta. Y en ese sentido, el otro (que en ese momento nos está escuchando, haciendo el aguante porque comprende que lo que está pasando es grande, es importante) puede desarrollar empatía hasta condolerse con nosotros, en la misma magnitud que nosotros sentimos (y aún más. generalmente los que ven las cosas de afuera las ven más claras y en la dimensión correcta).

Todo depende del otro, todo depende de uno. A veces, en algún sentido, uno y el otro son el mismo. A veces nuestras vidas están entrelazadas en una ciclisis que no entendemos pero que es.
La reflexión no está completa, pero tampoco se supone que lo esté: mi mente finita no alcanza a comprender lo que intuye. Esto es, al fin, parte de un mail que no estoy escribiendo para alguien que es, y nunca ha sido, yo misma.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

yo te necesito!
yo te comprendo!
YO TE AMO!

siempre!!

aL

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=Lm3-kTvb3g4&feature=related


plis miralo!!


se lava la caritaaa con agua y con jabon!!!!!!:O(lau)



alma y lau!:)