Tengo que dejar de ser tan insegura, sin importar (sin que nada importe).
Tengo que bajar un cambio.
Tengo que decidir qué hacer con mi tiempo, independientemente de lo que haga el resto del mundo.
Tengo que bajar un cambio.
Tengo que empezar a llamar más a mis viejos. Tengo que empezar a ahorrar más en comida y en transporte. Tengo que empezar a limpiar mi casa más seguido. Tengo que empezar a organizarme. Tengo que dejar de usar términos y frases vulgares. Tengo que empezar a leer más. Tengo que empezar a hacer los arreglos domésticos que hacen falta. Tengo que dejar de pasar tanto tiempo en casa. Tengo que empezar a bajar de peso. Tengo que conseguir internet en casa. Tengo que empezar a cocinar más. Tengo que depender menos.
Tengo que bajar un cambio.
Tengo que recordar qué quiero. Tengo que esperar menos. Tengo que dejar de esperar. Tengo que encontrar un término medio. Tengo que empezar a ser menos apática. Tengo que dejar de preocuparme por todo. Tengo que dejar de hacerme ilusiones. Tengo que dejar de tolerar cosas que me parecen intolerables. Tengo que empezar a decir «no». Tengo que animarme a decir basta. Tengo que aprender a admitir la derrota. Tengo que abrazar la soledad.
Tengo que querer filtrar y volver a ponerme la máscara. Tengo que volver a ser más yo.
Tengo que bajar un cambio.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Tengo que visitar a Camila.
Más (antes) que cualquier otra cosa en el mundo.
Publicar un comentario