(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
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jueves, 30 de diciembre de 2010

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Y lo malo de incorporarse headfirst a la vida social informática es que, a veces - sólo a veces -, la gente termina sabiendo demasiado. O sea, maldita la hora en que uno termina autocensurándose porque queda feo que los alumnos lean exactamente cuán pocas ganas uno tiene de ir a dar clase (mucho menos de verles las caras), que la familia política sea testigo de los raptos de emo pesimismo y las tías viejas (o peor, los tíos viejos) lean los comentarios levemente inapropiados que uno intercambia con las amigas.

Problema de Facebook, en realidad, porque de última un blog siempre es un espacio catártico y no hay quien entre y no espere basicamente esto; accesar requiere volición y albedrío, pero las actualizaciones de estado? In. Your. Face.

(Todo por la frustración que me genera no poder exteriorizar virtualmente mi arranque de ira fraternal ¬¬ SI ME DIJISTE QUE NOS COMUNICÁBAMOS, TAN DIFICIL ES PONER A CARGAR EL CELULAR, PRENDER LA COMPU, MANDAR UN SMS, MAIL, SEÑALES DE HUMO, UN CHASQUI????????)

Voy a terminar haciéndome una cuenta de Twitter que no tenga seguidores, sólo para poder descargarme a gusto y piaccere -.-"

martes, 28 de diciembre de 2010

All the Same

To live for others as a definite self-conscious aim was not his
creed. It was not the basis of his creed. When he says, 'Forgive
your enemies
,' it is not for the sake of the enemy, but for one's
own sake that he says so, and because love is more beautiful than
hate. In his own entreaty to the young man, 'Sell all that thou
hast and give to the poor
,' it is not of the state of the poor that
he is thinking but of the soul of the young man, the soul that
wealth was marring.
(...)
But while Christ did not say to men, 'Live for others,' he pointed
out that there was no difference at all between the lives of others
and one's own life.
- De Profundis, de Oscar Wilde.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Ooops, I did it again

Estas vacaciones terminé los libros que me propuse terminar, y algo es algo. Quizás debería haber llevado más, pero supongo que entonces me habría perdido alguno de los otros preciados segundos que pasé, bueno, no leyendo. ¿Y cómo elegir cuál de esos?
Estas vacaciones leí los libros que me propuse leer. Hice algo que nunca había hecho y siempre había querido hacer, y comprobé que era exactamente como ya sabía y sentía que era (y eso es bueno). Descubrí que lo que más me gusta de volar es el carreteo del avión y que, a pesar de seguir siendo nominalista, I can overlook a word and favour the person instead. Por un momento, o varios, me olvidé que había cosas que olvidar, y en otros fui solamente yo, pero entera. Hubo algo de infancia, y nada de etiquetas. Y pensé mucho, y hablé mucho, y nunca/siempre de mí.
Estas vacaciones leí De Profundis, y una vez más tuve la impresión de estar ante un libro cuya lectura ayudaría a cualquiera a entenderme mejor. Incluso a mí misma.