Me voy un par de días y a todo el mundo se le ocurre actualizar el blog, y bastante.
Me reconozco en la pachorra de un viernes por la noche adentro, pero no en el cuelgue radical de los últimos días. Me reconozco en los arranques y espero algún día también reconocerme en estos segundos que últimamente me tomo para recapacitar, frenarme, bajar un cambio; recordar que no hay dos circunstancias iguales y las historias son siempre diferentes.
Me reconozco en mi silencio virtual. Y, por suerte, a veces también me reconozco parte en las palabras de alguien más.
Siempre es bueno cuando eso sucede.

2 comentarios:
Me hiciste acordar a una poesía que leí hace poco.
¿Cuál silencio eliges
representar
hoy?
El silencio de la ausencia
Negro, inmenso,
el silencio sin corazón
la palabra hueca
la bala,
el fondo
de la herida.
El silencio de lo limpio
Blanco, puro
el silencio sin prisa
la palabra innecesaria
la satisfacción,
el final
de la tarea
El silencio de los ruidos
lleno, harto
el silencio sin salida
la palabra presa
el velo,
el fracaso
del lenguaje.
Hola, Eu.
Que tengas una linda semana de bajada de cambios, y segundos de recordar que las historias son siempre diferentes. Pero entre tanto pensar, no te olvides de vivir, que al final es lo que cuenta. Y al principio también.
Besitos
No te preocupes que no me olvido, Magui =) Vivir siempre va a ser mejor que escribir, y de eso también se trata mi silencio.
Mientras, me divierto (no es la palabra, no sé si la hay) leyendo Las aventuras de Magalí en su etapa de exploración y descubrimiento. Me encanta leerte bien =)
Besote.
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