Pauli se va a trabajar un año en Guinea Ecuatorial, África. Como traductora. En un trabajo que me ofrecieron y ni siquiera consideré.
Pauli vive con los padres y no tiene trabajo, ni está en una relación. No tiene que preocuparse por poner un noviazgo en stand-by, ni por hacer una mudanza intraprovincial en dos semanas, ni por conseguir un buen trabajo o un buen alquiler al regresar. Mejor dicho: esas preocupaciones son las mismas que tiene ahora, su situación no cambia.
Y no, esto que siento no es ni envidia ni necesidad de autoconvencimiento. Es...
Tristeza por las oportunidades que no son tales.
