El sol en la cara que me despierta.
Galletitas de jengibre y un arbolito de Navidad blanco.
Un abrazo inesperado (y quizás algún día sepamos por qué éstos sólo vienen con el cansancio, y por qué me gustan tanto cuando otros me provocan rechazo).
Llegar a casa.
El agua caliente contra la piel.
El olor a rosas del jabón.
Me siento en
(Vos podrías estar durmiendo en la otra cama. Yo podría ser capaz de individualizarte)
Pero en este momento, no tengo tiempos. No hay preocupaciones, no hay obligaciones. No hay fechas límites con las que cumplir, ni exámenes que dar. Soy feliz.
Recuerdo a mi abuela: necesito conseguir un hombre que me mantenga =P

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