Quiero que alguien me diga qué se supone que haga con todo esto que siento y voy a seguir sintiendo. Cuándo termina. Cuánto falta. Cómo sigo, mientras tanto. Cuál es el medicamento o la bebida que puede quitarme este dolor a desgarro que me atraviesa el pecho, esa opresión que no se me va. Dónde me escondo hasta que todo pase. Quién sabe. Por qué.
Porque estoy cansada de pelearme con ella, cuando no estoy peleando con su fantasma; con su fantasma, cuando no estoy peleando con el resto del mundo; con el resto del mundo, cuando no estoy peleando conmigo misma; conmigo misma, cuando no estoy peleando por ella. Por ella, cuando no peleo con ella. Y es agotador, y no lo entiendo.
Y tampoco lo quiero.
Así que lo agrego a la lista de incoherencias que comenzamos hace un año, justo entre que intente convencerme de que valgo algo cuando actúa como si yo no valiera nada y su miedo a que yo la deje, y me lo prometo y se lo prometo.
Nunca más.
Porque estoy cansada de pelearme con ella, cuando no estoy peleando con su fantasma; con su fantasma, cuando no estoy peleando con el resto del mundo; con el resto del mundo, cuando no estoy peleando conmigo misma; conmigo misma, cuando no estoy peleando por ella. Por ella, cuando no peleo con ella. Y es agotador, y no lo entiendo.
Y tampoco lo quiero.
Así que lo agrego a la lista de incoherencias que comenzamos hace un año, justo entre que intente convencerme de que valgo algo cuando actúa como si yo no valiera nada y su miedo a que yo la deje, y me lo prometo y se lo prometo.
Nunca más.
No más soñar, no más mirarte a los ojos, no más
No más confiar en nadie, no más pelear por nadie
No más, mi amor
No más confiar en nadie, no más pelear por nadie
No más, mi amor

4 comentarios:
che, si alguien te tira una punta avisame y compartí.
besote eu.
Ah, pero viste que lo chistoso de esto es que al final del día lo que siempre sobra es gente que le diga a uno qué le parece de la situación, aunque cero instrucciones.
Te digo qué me sirvió a mí: sacá entrada de campo al recital más multitudinario que encuentres, pero asegurate que ese día vaya a llover. Empapate esperando que salga la banda, hasta que sientas como te corre el agua entre la pierna y los jeans -elastizados, explicame cómo hace el agua-. Sé feliz cantando a los gritos letras que hablan de empezar de nuevo y de dejar atrás a gente que solo te hunde, y date cuenta de que las escribieron para vos.
Y después, cuando estés en el camino de vuelta, a 350 km. de tu casa, tirada en la ruta esperando la grúa que te remolque porque se rompió el auto y pienses en cuánto te hubiera gustado compartir con ella toda esa aventura, date cuenta que hubiera sido un desastre horrible porque no hubiera habido forma de que le pusiera un mínimo de onda. Y que al final del día, eso no está bueno.
Eso, o la experiencia equivalente que prefieras.
(Sí, siempre tengo experiencias trascendentales en los recitales)
Es que la música es una experiencia trascendental :)
Yo hice mi descargo yendo a ver a Morrissey. Cantando a los gritos mi despecho entre la gente. Y fui feliz.
Lo de las ganas de compartir todavía me pasa, pero me doy cuenta de que le estoy maullando a la luna equivocada.
Y ése ya es mí problema, así que me toca a mí respirar hondo y solucionarlo.
Besote!
Bueno, ahora es mi turno de pedir: cuando encuentres como solucionarlo, avisá y compartí. Recuerdo el primer post tuyo que leí, donde decías que habías hecho muchas cosas este verano, etc., y recuerdo haberme sentido muy identificada.
Me enteré tarde de Moz, pero creo que fue para mejor; tengo demasiados recuerdos de verme cantando "to die by your side...", así que quizás hubiera sido una catástrofe. Igual te tengo bastante envidia, sabelo.
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