Tengo la suerte de tener amigos muy buenos y muy sabios, que a menudo tienen las palabras justas que necesito escuchar.
Cuando uno no toma la decisión, la decisión lo toma a uno.
Hay situaciones para las que no hay salida fácil. Pero todas tienen salida.
Y si uno no apura para el lado hacia el que sabe que tiene que ir (y uno siempre sabe para dónde tiene que ir, aunque sea difícil), puede terminar en la menos deseable de las direcciones.

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