Y en esa calle de estío, calle perdida, dejó un pedazo de vida y se marchó.Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y, al fin, andar sin pensamientos.
Después, ¿qué importa del después? Toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado; eterna y vieja juventud, que me ha dejado acobardado como un pájaro sin luz.
¿Qué le habrán hecho mis manos, qué le habrán hecho, para dejarme en el pecho tanto dolor?
(Canta, la gente está aplaudiendo y aunque te estés muriendo no conocen tu dolor.)

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