Cosas que uno aprende de sí mismo, volumen 358:
Invento palabras para escaparme por un rato de la conducta lingüísticamente obsesivo-compulsiva a que me induce mi trabajo, así no me satura y puedo seguir disfrutándolo. Es una forma de no tomarme las cosas tan en serio y poder reírme de mí misma, y me encanta.Mirá vos.

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