(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
.

jueves, 15 de marzo de 2012

Summertime

Siento que estos casi dos meses son una vida, pero una en la que no ha pasado nada relevante. Sin embargo, cumplí años. Anduve por Mar del Sur, Villa Gesell, Tandil, Buenos Aires y Miramar. Operaron a mamá. Compré muchos libros y me regalaron un par más. Terminé (¡por fin!) La peste y Deshoras. Empecé Final del juego y The Hunger Games. Releí Ficciones, El Aleph, El hacedor, El oro de los tigres, El otro, el mismo. Utilicé zombies para fines académicos. Comencé a salir de madrugada a caminar por la costa. Volví a chatear (y al MSN propiamente dicho), y recordé por qué siempre es una mala idea. Me regalé un capodastro. Alojé en casa a ocho personas diferentes. Comí parrillada dos veces en una semana (todo un logro en la vida pseudo-estudiantil que llevo). Fui a la playa -por gusto-. Hice el pasaporte, que todavía no llega. Me puse al día con mis obligaciones financieras (es decir, por este mes no tengo un peso partido al medio). Le encontré la vuelta a Leonard Cohen (pero de modo inconsciente). Tomé mucho tereré y aprendí a comprar comida para celíacos. Jugué con una XBOX (¡y me gustó!). Dormí poco, muchas veces en el piso. Me peleé con mi jefe (y le tapé la boca). Aprendí a hacer chipá casero. Le puse punto final a conflictos inútiles. Desarrollé fobia a Bucay, Osho, Plaza Mitre, las bicicletas rojas y los bagres.




Tuve una conversación horrible, de esas que desgarran y marcan, por la que no derramé ni una sola lágrima.






Vamos, yo. A veces te tengo algo de fe.

2 comentarios:

brilluda dijo...

Bocha de cosas geniales.
Bien por ti! :)

Eu dijo...

No sé si tan geniales (bueno, algunas sí =D), pero seguro muchas más de las que yo pensaba!