(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
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martes, 5 de marzo de 2013

Olla a Presión

Mi modus operandi es este:


No me enojo.
Pero cuando me enojo, me enojo. Y no importa los esfuerzos que la otra persona haga porque yo no esté enojada, necesito decir absolutamente todo lo que pienso, con diversos grados de tacto -o no-.
Después de eso, se me pasa rapidísimo  Y el resto de mi día transcurre mientras pienso en cuánto me debe odiar la otra persona y cuántas ganas tengo de verla.
Cuando por lo general, la otra persona está pensando en cuánto debo odiarla yo.

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