Ser pésima jugadora de ajedrez. Ser dura al hablar. Pensar poco. Ser injusta en mis apreciaciones. Nunca saber qué hacer. No saber despegarme de las cosas. Insistir. Ser ingenua. Pensar que un beso arregla todo. Creer en el amor. Querer más de lo que debería. Creer que nunca se puede querer de más. Entrar en pánico. No poder callarme. Cambiar de opinión, pero nunca a tiempo.
Mis peores defectos.

2 comentarios:
Que creas que ser pésima en ajedrez es un defecto es ser injusta en tus apreciaciones.
Decir que nunca sabés qué hacer, es ser dura al hablar (de vos misma).
"Querer más de lo que debería...". Y cuánto se debe querer?.
Casi un mes para contestar un comentario, me estoy volviendo descuidada =/
Al primer y al segundo punto no tengo objeciones. Sobre todo al primero.
El tercer punto, tu pregunta, es sumamente interesante. ¿No te pasa que a veces sentís que la vida, las relaciones, los sentimientos, son un juego del cual nadie te informó las reglas? (Pero que hay reglas, que están ahí, que son reales y pseudo lógicas, solamente nadie te avisó).
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