(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
.

martes, 29 de abril de 2014

La Mala Educación

Es difícil hacer cosas en las que uno no cree. Mejor dicho, es difícil hacer cosas en las que uno cree, de las que está convencido, pero que implican ir en contra de lo que le ha sido enseñado o, incluso, de lo que uno cree. Priorizar, digamos. Privilegiar. Males menores por bienes mayores. Y no es que crea que el fin justifica los medios; en muchos casos el medio es el fin. En muchos otros no, y a veces es necesario dejar de lado una ley, un imperativo menor, por uno mayor. 
Como estar bien, vivir en paz, dejar el pasado en el pasado, cerrar historias de modo saludable. No mandar señales equivocadas a quien inadvertidamente te las manda a vos. Ni a nadie.
Aunque nada de eso sea gratis.

(PD: ¿Hay algo que sea gratis, en esta vida? Claro que no).

miércoles, 23 de abril de 2014

Side

Hay muchas cosas que están mal con esta canción. La... soberbia, a falta de mejor término, de querer enseñarle a alguien sobre sí mismo, la autoconcepción de superioridad moral que eso implica.

Sin embargo, estoy enamorada. Estoy enamorada de esta canción, del concepto, de Fran Healy, de Fran Healy siendo yo, y (aunque me pese, muchísimo) de la noción de tragedia, héroe romántico, amor no correspondido y accidentes ferroviarios metafísicos. Estoy enamorada de tocar, cantar, gritar, llorar esta canción. Quizás porque, a la distancia, estoy un poco enamorada del brillo etéreo de ese dolor tan profundo que no sé si alguna vez va a desaparecer por completo. Y estoy enamorada de la química, que nunca deja de maravillarme. Del saber qué va a hacer el otro, del poder hablar por horas sin aburrirme. Claro, sin aburrirME.



Hay cosas que me maravillan un poco más aun. Me maravilla que haya alguien dispuesto a depositar su corazón en mis manos (y juro que se siente exactamente así). A confiar. A amar. Alguien cuyas manos dormidas me buscan entre sueños, por lo que no necesito pasarme noches enteras despierta mirando, admirando y, sí, sufriendo. Y me maravilla no sentirme atada, impotente (helpless, hopeless), al maravillarme por estas cosas.

Entonces, mirando ojos chinos y bucles negros, entiendo un poco mejor lo que es estar enamorada.

(Entiendo, como cachetada del pasado, a qué se refería Fito con eso del amor después del amor).

(Y eso no es poco).

martes, 15 de abril de 2014

PPT

Hoy, por ser hoy (un día como tantos otros, pero de hace ya algún tiempo atrás), me lo voy a permitir. Simplemente porque hay heridas que mejoran, pero no sanan. Simplemente porque me pregunto los motivos de Prometeo, sometido a tortura eterna por entregar el fuego a los hombres, ¿por qué razón? ¿Sería su amigo? ¿Y no sería tortura eterna para los hombres, también, ver a su amigo allí en el Cáucaso, sufriendo desesperadamente?
No sé bien a qué va la analogía, si es que la hay. Pero pienso en sufrimiento y pienso en Prometeo, encadenado; en Sísifo, empujando cuesta arriba. A veces, todavía, sufro ciertas cosas. Inútilmente, las sufro. Sufro cuando las pienso, si las pienso. Por eso prefiero que no. Prefiero no pensar en qué prefiero, porque cuando lo hago (pensar, simplemente, ni siquiera preferir) me duele todo, por diversas, muchas, razones. 
Y porque en realidad, solo puedo pensar en una cosa. Una frase, que me permito:

Siempre me estoy despidiendo de vos.