(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
.

miércoles, 23 de abril de 2014

Side

Hay muchas cosas que están mal con esta canción. La... soberbia, a falta de mejor término, de querer enseñarle a alguien sobre sí mismo, la autoconcepción de superioridad moral que eso implica.

Sin embargo, estoy enamorada. Estoy enamorada de esta canción, del concepto, de Fran Healy, de Fran Healy siendo yo, y (aunque me pese, muchísimo) de la noción de tragedia, héroe romántico, amor no correspondido y accidentes ferroviarios metafísicos. Estoy enamorada de tocar, cantar, gritar, llorar esta canción. Quizás porque, a la distancia, estoy un poco enamorada del brillo etéreo de ese dolor tan profundo que no sé si alguna vez va a desaparecer por completo. Y estoy enamorada de la química, que nunca deja de maravillarme. Del saber qué va a hacer el otro, del poder hablar por horas sin aburrirme. Claro, sin aburrirME.



Hay cosas que me maravillan un poco más aun. Me maravilla que haya alguien dispuesto a depositar su corazón en mis manos (y juro que se siente exactamente así). A confiar. A amar. Alguien cuyas manos dormidas me buscan entre sueños, por lo que no necesito pasarme noches enteras despierta mirando, admirando y, sí, sufriendo. Y me maravilla no sentirme atada, impotente (helpless, hopeless), al maravillarme por estas cosas.

Entonces, mirando ojos chinos y bucles negros, entiendo un poco mejor lo que es estar enamorada.

(Entiendo, como cachetada del pasado, a qué se refería Fito con eso del amor después del amor).

(Y eso no es poco).

No hay comentarios: