El problema es, quizás, que el ser humano es rápido en olvidar.
Yo soy rápida en olvidar lo mal que la paso mendigando su afecto y teniendo que olvidarme de ella.
Ella es rápida en olvidar lo mal que la pasó teniendo que quedarse afuera de mi vida.
O quizás ninguna de las dos la ha pasado lo suficientemente mal, aun.
miércoles, 10 de octubre de 2012
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