Llegué a casa a las 20.40, más o menos. Hablé con mi hermana. Chateé dos segundos con Jime. Puse el partido de Del Potro contra Roddick, me fijé que el gato tuviera comida y para las 21.20 ya estaba en la cama.
Me dormí. Hasta las 7.30.
Cada uno supera las cosas del modo que puede.
(Igual me desperté religiosamente a las 4.30; revisé el celular: un sms, notificaciones de chat de Skype y Facebook, y Whatsapp. De ella, nada
Tampoco tiene por qué, digo. Yo tampoco le escribí)

No hay comentarios:
Publicar un comentario