(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
.

viernes, 14 de septiembre de 2012


Hay cosas por las que sigo llorando demasiado tiempo después.
Y no sé qué es más triste, eso o el sentimiento de que todo valió nada, al punto de desear que nunca hubiera pasado.


No, lo más triste es que pase el tiempo y una se encuentre exactamente en el mismo lugar, en la misma situación que hace doce meses.


La historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa. O quizás se revive, de modo cada vez más compacto y acelerado, hasta que ya no es.
O ya no se es.


Yo no quiero más.

No hay comentarios: