Hay cosas por las que sigo llorando demasiado tiempo después.
Y no sé qué es más triste, eso o el sentimiento de que todo valió nada, al punto de desear que nunca hubiera pasado.
No, lo más triste es que pase el tiempo y una se encuentre exactamente en el mismo lugar, en la misma situación que hace doce meses.
La historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa. O quizás se revive, de modo cada vez más compacto y acelerado, hasta que ya no es.
O ya no se es.
Yo no quiero más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario