(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
.

viernes, 12 de octubre de 2012

Delayed Effect

Acabo de salir de terapia.

Cuando llegué, lo primero que me pregunto M. (la psicóloga) fue cómo me había ido de ahí la semana pasada después de la primera sesión; cómo me había sentido.

Acabo de salir de terapia.

Me duele la cabeza, tengo nauseas y me siento como si me hubieran dado una paliza.

Pero todo eso probablemente tenga más que ver con la entrada anterior, redactada en el camino de regreso.

2 comentarios:

wonderwall dijo...

¡Empezaste terapia!. ¡Esaaa!.

Eu dijo...

Jajaja, sí. ¡Cuándo te digo que voy a hacer algo, lo hago!
Hace un par de semanas nomás, así que es demasiado pronto para, bueno, nada (y por nada entiéndase reflexiones más profundas que «apa, la psicóloga es joven y linda» o «qué rápido se puede pasar de 'joven y linda' a '¡qué hija de p...!'» =P). Pero algo es algo, y eso ya es saldo positivo.

(Y sí, tengo en cuenta que es un proceso, que uno no se tiene que casar con el primer psicólogo que se cruza, etc. =D Estoy trabajando en mi impaciencia, lo juro u.u)