(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
.

lunes, 29 de octubre de 2012

Fishtank

Y justo, justo cuando pensabas que quizás Mar del Plata podía redimirse, que por ahí se puede ser feliz entre las olas y el viento, zucundún y qué sé yo qué más, llega la patada voladora justo al paladar. Esa que estabas esperando; esa que sabías que venía porque tu vida no deja de ser tu vida y ya sabemos lo que eso significa. Así que devolvés las sonrisas (las retornás, las regresás como una encomienda entregada erróneamente  porque te sentís una pelotuda importante) y te forzás a recordar que en realidad es un juego y nada importa mucho (porque hay cosas que no están en las cartas, o al menos no en las que te repartieron a vos). 
Cerrás todos los programas, reseteás tu cabeza.
Y empacás un libro más en la caja que dice «Buenos Aires».

Pueblo de mierda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

vos te vas a baires y te traigo de los pelos

Eu dijo...

Tengo idea de que te va a costar un poco. L es menudita (calate la palabra) pero viene motivada.
Ah, al final el jueves no puedo porque viajo. Salame mal, me re olvidé.