En mi casa hay ciertas verdades que no se discuten. Una de ellas, pilar indiscutido de la armonía familiar (y estamos hablando de un matrimonio de treinta y dos años, con cinco chicos que vivieron con ellos hasta los veinticinco), es la siguiente máxima:
Matrix tiene la respuesta a todos los dilemas del universo.
Así que, siguiendo ese principio, he aquí una representación bastante acertada de mi día de ayer.
(Con el diario del lunes, todos ganamos las carreras del domingo...)


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