La esperanza es lo último que se pierde, por lo que es lo primero que debería eliminarse. Sin embargo, no estoy segura de que se pueda matar, así que supongo que no deberíamos perder tiempo intentándolo. El truco no está en superar la esperanza, tarea hercúlea que ahora supongo imposible; el truco está en seguir adelante (sí, ciegamente si fuera necesario) hasta que la vista se despeje, el corazón se aliviane, y ya no quieras hacer uso de esa esperanza porque te diste cuenta de que lo que pasó (o no pasó) fue para mejor y, simplemente, it wasn't meant to be.
lunes, 16 de julio de 2012
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2 comentarios:
aia! duele, pero tiene razón
ah, eso seguro: duele como lo que es, una condenación.
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