(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse) .
miércoles, 22 de agosto de 2012
Me siento culpable por estar feliz de que una amiga esté internada en el establecimiento de salud en que trabajo: lo que tiene no es grave y al menos tengo con qué entretenerme las nueve horas que paso acá.
Hace algún tiempo había redactado una descripción bastante acertada de mi persona. La borré por accidente. Eso, en sí mismo, es más ilustrativo que cualquier otra cosa que pueda decir.
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