(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
.

martes, 9 de octubre de 2012

Take This Rock And Roll Refugee

A Sol le gustan las historias felices, o por lo menos las espera, y ni bien tuve un par de minutos para pensar en lo que me había sucedido me acordé de ella.

El viernes pasado fui a ver -por segunda vez- a Tan Biónica @ GAP. Aclaro que es por segunda vez porque la primera fue durante ese tiempo oscuro de mi vida que se dio a llamar verano de 2012, y sobre ese recital escribí en el otro blog. Básteme decir que ese recital terminó con Obsesionario en LA Mayor, Arruinarse, algunas lágrimas y una difonía de un par de días.
Esta vez, llegábamos con menos dramatismo. A la compañía habitual (Flore, la hermana de Paula, a quien aparentemente no puedo ser más diferente excepto cuando nos sentamos a hablar o cuando suena la música, o los sábados después de la una de la mañana) se sumó Orne, lo cual garantizaba un poco menos de frenesí, y veníamos con menos carga emotiva. Estaba anunciado para las 20, por lo que -contando con la experiencia del show anterior- fuimos alrededor de 20:30. Nos ubicamos, como siempre, sobre la derecha del escenario y nos dedicamos a hacer tiempo escuchando la lista de temas que alguien relacionado a la banda habría preparado para la ocasión (digo alguien relacionado a la banda porque era inequívocamente la misma lista de temas que en enero pasado).
Habríamos pasado 30 minutos (comiendo Macucas, quejándonos del poco ánimo que le ponía el «piberío biónico», siguiendo la telenovela de la parejita  que teníamos cerca -aparentemente él le había dicho a ella «lo peor que podés decirle a una mujer», vaya uno a saber qué- y haciendo el pasito de Thom Yorke -el convulsivo, no el de Lotus Flower-) cuando la vi. Todavía no entiendo cómo pude reconocerla, pues mi capacidad para relacionar lo que veo en las fotos con la realidad es nula. Pero ahí estaba, hermosa (y cualquiera que me conozca o me lea sabrá que no uso ese adjetivo con ligereza). Ya la había visto en junio pasado, una noche que Ale decidió encontrarme novia por catálogo sin demasiado éxito, y me había parecido increíble que existiera una criatura tan etérea y tan real al mismo tiempo. Alejo se había quedado tan embobado como yo, mirando sus fotos de perfil hasta encontrar un par de comentarios de Supergirl. Ese fue el momento en que desistí sin siquiera haber comenzado nada; después de todo, contra Supergirl siempre me tocó perder (aunque el resto del mundo quizás piense lo contrario).
Sin embargo, la tenía ahí. Dio dos pasos entre la gente -lo suficiente como para que yo me volviera hacía mis amigas, sin creer mi suerte, las abrazara y les dijera «chicas, ahí viene el amor de mi vida»- y se detuvo justo detrás mío. La acompañaban dos amigas, pero no tuve reparo en darme vuelta para mirarla un poco mejor: rubia, ojos celestes, buena boca. Camisa negra, tatuaje en el brazo, una leyenda que no pude identificar. Recordaba haberle visto alguna foto con lentes de aviador y una guitarra, lo cual se condecía bastante con la actitud rocker que parecía exudar. Andrógina, muy, cosa que nunca me ha llamado la atención (si hubiera tenido el pelo corto a L le hubiera encantado), y sin embargo la tenía ahí y era hermosa y estaba justo atrás mío.
Pensé en mil maneras diferentes de hablarle, y dejé de prestarle atención a mis amigas. Tiempo, no había tiempo, no tenía tiempo. Pero el reino de la música es mágico y misterioso, y algunos artistas y algunas melodías lo potencian aun más; justo cuando comenzaba a resignarme, lo escuché: Take me out tonight, where there's music and there's people and they're young and alive. Reacción de fangirl, con gritito de sorpresa y todo, sonrisa irónica (¿justo esta canción?), y oración a Morrissey.

And if a double-decker bus crashes into us
To die by your side is such a heavenly way to die
And if a ten-ton truck kills the both of us
To die by your side... Well, the pleasure - the privilege is mine.

Entonces, lo impensado. Miré por el rabillo de mi ojo y la vi. Ella, ahí, hermosa, justo detrás mío, bailaba. Estaba bailando. También. También estaba bailando. Conmigo. 
Abrí la boca para hacer algo más que sonreírle; quise preguntarle el nombre (que ya sabía, pero ¿cómo podía justificarlo?), el teléfono (que hubiera podido conseguir igualmente sin mucho esfuerzo), qué iba a hacer después del show, si quería casarse conmigo. Llené los pulmones de aire y justo cuando pasaba por mis cuerdas vocales, Tan Biónica comenzó a tocar. La miré nuevamente: el momento había pasado, y no solamente eso. Ella también había pasado, hacia el frente del escenario, empujada por la multitud.
Pasé el resto del recital intentando encontrarla de nuevo. 

Cuando finalmente concluyó, quise quedarme un rato en el mismo lugar -mientras el resto de la gente salía- esperando encontrarla. No era la única: una de sus amigas martillaba furiosamente las teclas de su BlackBerry, obviamente intentando ubicarla. Después de varios minutos, decidí que todo era inútil. Me puse la campera y nos dirigimos hacia la salida, atiborrada de gente. La suerte seguía sin acompañarnos: afuera llovía como si fuera un segundo diluvio. Mis amigas y yo nos miramos y el plan fue claro: cruzar a la parada de colectivos, pero tomar un taxi si podíamos encontrar uno. 
-Somos pobres, pero no tanto- recuerdo haber dicho, sin prestar demasiada atención.
Nos paramos en la esquina, a esperar con desánimo mientras nos caían las gotas frías e impiadosas. Lo último de mi esperanza se esfumó al ver que ya casi no quedaba gente en la salida. Giré sobre los talones y me dediqué a desear con más fuerza que viniera alguno de los colectivos que podía dejarnos bien.
-Cualquiera menos el 54- dijo Flore, y por supuesto que ese fue el primero en llegar. 
Me di vuelta para comentar nuestra suerte tragicómica, y no pude creer lo que veían mis ojos.
-Chicas,- dije casi susurrando -ahí viene el amor de mi vida.
Casi como una visión, escoltada por sus amigas, cruzaba la calle. Hermosa.
Caminó hasta donde nos encontrábamos y se detuvo justo detrás mío. Hermosa.
Pensé en mil maneras diferentes de hablarle, y dejé de prestarle atención a mis amigas. Tiempo, no había tiempo, no tenía tiempo. Necesitaba una excusa, algo.
Pero. La mochila roja que ella llevaba estaba abierta.

7 comentarios:

dsp dijo...

Cómo, paraparapara, no entiendo bien quien es Supergirl, por lo que me vas a tener que explicar (no te queda otra)
Y ay dio nena seguí! que pasó? le dijiste que tenía la mochila abierta? Hablaste? algo?
Decime que siiiii, no mentira, decime que te animaste y que se van a casar en un mes*-*

Eu dijo...

Jajaja, a veces pienso que vos necesitas mas que yo que me salga UNA bien. No deberias, te voy a terminar rompiendo el corazon =/
El final de esta historia (me hice acordar a Luis Eduardo Aute, googlealo), te lo cuento al contestarte el mail ;) Eso si, te aviso que el nombre de la chica no te va a gustar demasiado.

dsp dijo...

Daaaa, yo quiero que te salga bien, porque que vos seas feliz con otra chica es un punto a favor en mi teoria. Quiero creer que al amor vale la pena seguir dandole oportunidades.
Uf, me imagino el nombre. Pero no importa, no importa, mandame el mail turraa te re colgas!!

Eu dijo...

Jajaja, al amor vale la pena seguir dandole oportunidades independientemente de lo que pase o no conmigo. Te voy a presentar a mis viejos y vas a entender a lo que me refiero.
El nombre no es exactamente igual, pero demasiado parecido. Y el mail prometo que aunque sea para mañana lo tenes. Ahora juro que ando apagando incendios por toda la provincia de Buenos Aires (buenaaaa, quien era? jajaja), ya te contare. En el mail.
Como es eso de "turra"? Mas respeto! =P
(Me cuelgo pero te hago posts; nadie que no me haya roto el corazon tiene ese honor, sabelo u.u)
(Ese ultimo parentesis casi implica que uno tiene que ser jodido en la vida -no es asi-)

dsp dijo...

La verdad que si, te portas eh te portas. Por lo menos el blog, a mi me encanta leer tu blog, no te jodo que es el primero que busco en inicio de blogger jajaja.
Me vas a tener que presentar a tus viejos porque soy bastante terca, y estoy segura que es tu mejor arma esa. Aunque cuando hable de darle oportunidad al amor, me referia mas bien a el amor mujer-mujer. Porque hombre-hombre lo sobrevaloro mucho, mira ricky martin sino, eso no me preocupa.
Yo te respeeeeeto, pero respondeme porque me pones nerviosa, ansiosa. Acordate que tengo 16 años puedo volverme histerica en dos minutitos jajaja
un beso un beso, cuidate rubiiiiiia^^

dsp dijo...

pd: "independientemente de lo que pase o no conmigo" nono, te olvidas que yo me proyecto en vos, en que somos parecidas en ciertos puntos, si hay oportunidad para vos, la hay para mí. No estoy loca, solamente digoo

Eu dijo...

La terquedad no es una virtud, la perseverancia si. Digamos que sos perseverante en tus ideas, y trabajemos en que abras las orejas para escuchar opiniones diferentes tambien =P
No entendi lo de Ricky Martin. Te juro. Debe ser que para mi, no se. Nunca lo registre mucho. Jajaja...
El amor es el amor, no lo limites. Que importa si te enamoras de un hombre o de una mujer? No cierres puertas, lo que te pasa te pasa y si es amor es genial. Y no te proyectes en nadie, caramba, que tu historia es tuya y nadie tiene por que condicionarla.
(No me molestan las histericas -creo que ese es uno de mis GRANDES problemas- siempre que no se me niegue la oportunidad de histeriquear tambien u.u)