(Toda una vida corriendo, como si hubiera dónde esconderse)
.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Service

ADVERTENCIA
LA SIGUIENTE PUBLICACIÓN CONTIENE LENGUAJE SOLO PARA ADULTOS

Hace tres o cuatro semanas llegué al trabajo, entré a mi oficina y noté (imposible no hacerlo) que faltaba un escritorio: el del Jefe de Mantenimiento. No fue sorpresivo, pero igual se me cayó el mundo. Pensé en cuánto iba a extrañar a ese tipo tosco, hosco, bruto para decir las cosas, que a veces me trata como a un amigo y otras veces como a su hermana menor. Pensé en cuánto cambiaron las cosas en estos dos años y medio, en cómo ahora puedo apreciar eso que lo hace tan deseable para la mayoría de las mujeres y también en cómo de algún modo me convertí en una sombra de la mujer a quien él admiraba.
Las cosas mejoraron a media mañana, cuando apareció sin mucha explicación a tomar unos mates. Y las visitas se multiplicaron, se repitieron día tras día, y se convirtieron en nuestro acuerdo implícito. Acá nada cambia. Hay equipo, señores. Somos mucho más que dos (?).

Cuando hace dos semanas (¿tan poco?) me encontró poniéndome un par de medias que obviamente eran demasiado chicas para ser mías, le tuve que explicar que me las había prestado Orne -quien aun estaba internada- porque Kimbra, la perra de Lu, se había comido una de mis medias durante la noche.  

JdM:-Ah, ¿no dormiste en tu casa? ¿Y qué hace el chabón este con el que estuviste?

Yo venía de una confrontación horrible esa misma mañana, pero en plan de liberación; de frenos bien puestos y puntos sobre las íes, y todo me pesaba demasiado como para no tirarlo sobre la mesa.

Yo:-Mirá, no es alguien con quien «estuve». Nunca me fui con nadie de ningún lado, sabés que no me manejo así. Es alguien a quien conozco hace bastante. Y, a riesgo de quedar mal con vos... no es un chabón. Es una señorita.

No tengo idea de qué habrá leído en mi cara, pero apenas me dejó terminar la frase antes de aclarar: conmigo nunca vas a quedar mal.
¿Cómo no quererlo?

Ayer jueves hablábamos de una amiga, una conocida-proyecto-de-amiga, que el sábado me habló de la nada para contarme que su novio de hace dos años y medio le había cortado sin mayores explicaciones. A mí suelen sucederme estas cosas, pero eso no quita que sigan sorprendiéndome. 

JdM:-¿Y qué explicación le dio el chabón?
Yo:-Nada; le dijo que está confundido...
JdM:-¿Confundido? Decile a tu amiga que no perdió una relación, que se sacó un pelotudo de encima. ¿Confundido? ¡Decile que se compre un GPS y se vaya a la concha de su hermana! ¡Andá a hacerte ver por un psicólogo, la puta que te parió! ¿Confundido? ¿Sabés de dónde viene la palabra? De kungfundido. Kung fu. ¿Y quién era kung fu? David Carradine. ¿Sabés cómo murió kung fu? Se asfixió él solo mientras se masturbaba. Así que ahí tenés el futuro del pelotudo; decile a tu amiga que se sacó de encima a un boludo que en cuarenta años se va a morir con una bolsa en la cabeza haciéndose una paja. De pajero, literalmente. 

Por supuesto que a mi amiga no le dije nada de eso, pero el resto de mis conocidos se sintió identificado y lo encontró bastante chistoso. Aparentemente, la gente kungfundida representa entre el 70 y el 80 de la población mundial.

2 comentarios:

wonderwall dijo...

JAJAJAJAJAJA

Qué enorme JdM!!!!
Me podría llegar a morir de risa trabajando con alguien así.
Al final me puse las pilas con tu blog, de a poco!. No sabía lo de kung fu, pero esperemos que el flaco tenga una muerte digna aunque sea un pelotudo que no quiera a tu futura amiga jajaja. Morir de pajero... bueno, de última, es mejor que vivir siendo un pajero!

Relationships... podría hacer dos km de firma de esto. Yo también pensaba que las cosas podían pasar de un día para el otro, digo, cagarse de un día para el otro... pero quizás, quizás no sea así. Quizás uno lo niegue algún tiempo. O quizás uno durante un tiempo supo que las cosas no andaban del todo bien pero no se dio cuenta -no quiso darse cuenta, o no pudo- hasta que punto estaba tensa la soga. No sé, no sé si de verdad algo puede detonarse de un día para el otro. Sobre todo hablando de amor. Si el amor se termina de un día para el otro, a mi entender, no sería amor Eu.

Y te lo digo yo que corté de jueves a viernes. Jaja. Life is ironic!.

Besote.







Eu dijo...

El Jefe de Mantenimiento es algo asi como un gusto adquirido. Los primeros dias me parecia tan desubicado y tan distinto a mi (cosas no necesariamente correlativas) que algunos momentos eran muy incomodos. Despues nos fuimos acomodando. Ahora somos familia (aparentemente eso sucede cuando uno llora mucho adelante de alguien que tambien ha llorado mucho adelante tuyo).

Las relaciones... bueno, ya hablo demasiado de eso por aca. Yo tambien pienso que las cosas llevan su proceso, aun cuando "sucedan" de un dia para el otro, de un momento para el otro. Cinco segundos antes de estar con una mujer por primera vez te hubiera dicho con total sinceridad que eso jamas iba a suceder, y sin embargo no fue un proceso de sgundos sino de años, de toda una vida.
Y no, el amor no desaparece de un dia para el otro. Es mas, yo te diria que no desaparece, muta, cambia. Pero ese es otro tema.