- Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sábato. «El dragón y la princesa», capítulo V.La “esperanza” de volver a verla (reflexionó Bruno con melancólica ironía). Y también se dijo: ¿no serán todas las esperanzas de los hombres tan grotescas como éstas? Ya que, dada la índole del mundo, tenemos esperanzas en acontecimientos que, de producirse sólo nos proporcionarían frustración y amargura; motivo por el cual los pesimistas se reclutan entre los ex esperanzados, puesto que para tener una visión negra del mundo hay que haber creído antes en él y en sus posibilidades. Y todavía resulta más curioso y paradojal que los pesimistas, una vez que resultaron desilusionados, no son constantes y sistemáticamente desesperanzados, sino que, en cierto modo, parecen dispuestos a renovar su esperanza a cada instante aunque lo disimulen debajo de su negra envoltura de amargados universales, en virtud de una suerte de pudor metafísico; como si el pesimismo, para mantenerse fuerte y siempre vigoroso, necesitase de vez en cuando un nuevo impulso producido por una nueva y brutal desilusión.
jueves, 21 de junio de 2012
Over and Over
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2 comentarios:
Que lindo! Me dieron unas ganas locas de volver a leerlo. Ese libro es ideal para el invierno!
Yo lo vuelvo a comenzar cada primavera, te diría, con la esperanza de que en algún momento el corazón me aguante lo suficiente como para terminarlo. Sábato me es como Wilde, como Borges. Me hace doler cuando lo leo, de tanto que me identifico.
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