Hoy me desperté hecha una bolita. No tenía frío, y el dolor en las articulaciones de los tobillos y las rodillas me dijo que simplemente había estado toda la noche haciendo fuerza, para hacerme chiquita, cerrarme.
Cerrarme.
Ahí es cuando paré la pelota.
(-Yo lo que no quiero es más drama.
-Yo tampoco.)

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