Hago todo, pago todo, dejo todo por encontrarte.
Quizás ese es el problema, quizás por eso es ésta la prueba. Porque tengo en claro que nada más importa. Entonces, no me importa nada más.
(Hay momentos del día en que se me ocurren las peores ideas: entre las 15.30 y las 17, entre las 23.30 y las 9)

2 comentarios:
Quién sabe si las peores ideas, no terminan siendo las mejores. Quién sabe...
El problema es, ¿cómo se determina eso? ¿Por los resultados?
Con el diario del lunes todos ganamos las carreras del domingo... =/
Publicar un comentario